Reparación del hormigón dañado por carbonatación en Barcelona

Patología química del hormigón

La carbonatación del hormigón se produce principalmente por la penetración de CO₂ a través de los poros del material, un proceso que se ve favorecido por determinadas condiciones constructivas y ambientales. Entre los factores que más influyen se encuentran la porosidad elevada del hormigón, una relación agua/cemento excesiva, recubrimientos insuficientes de las armaduras o la presencia de fisuración en el hormigón.

También influyen aspectos como la antigüedad del edificio, la baja calidad del hormigón o la exposición prolongada a ambientes urbanos, donde la concentración de CO₂ es mayor. Con el avance del proceso, se pierde la protección pasiva del acero, favoreciendo la corrosión de las armaduras, la pérdida de sección del acero y el aumento del riesgo estructural si no se actúa a tiempo.

Causas y riesgos

La carbonatación se produce cuando el dióxido de carbono (CO₂) presente en el ambiente penetra en los poros del hormigón y reacciona con los compuestos del cemento, reduciendo progresivamente su alcalinidad. Este proceso se ve favorecido por factores como la elevada porosidad del material, una relación agua/cemento excesiva, la presencia de fisuras o un recubrimiento insuficiente de las armaduras.

A este proceso contribuyen además condiciones como la antigüedad del edificio, la baja calidad del hormigón o la exposición prolongada a ambientes urbanos con mayor concentración de CO₂. Con el avance del fenómeno se pierde la protección natural del acero, favoreciendo la corrosión de las armaduras y aumentando el riesgo de deterioro estructural si no se detecta y se actúa a tiempo.

Síntomas

  • Fisuras o grietas en la superficie del hormigón.
  • Manchas de óxido.
  • Desprendimientos o desconchados del recubrimiento de hormigón.
  • Inflamientos o fisuras longitudinales siguiendo la dirección de las armaduras.

En Cointecs, realizamos un diagnóstico especializado

  • Inspección

    Identificar señales de deterioro en el material

  • Análisis en laboratorio

    Evaluamos el nivel de carbonatación y su impacto estructural;

  • Refuerzo

    Aplicando tratamientos y reparaciones adecuadaS

  • Seguridad

    Asegurando la estabilidad y la vida útil de la estructura.

Preguntas frecuentes sobre la carbonatación del hormigón

La carbonatación es un proceso químico en el que el dióxido de carbono (CO₂) del aire penetra en el hormigón y reduce su alcalinidad. Esto provoca que las armaduras de acero pierdan su protección natural y comiencen a oxidarse, debilitando la estructura. En ciudades como Barcelona, con humedad y contaminación, este proceso puede acelerarse.

Los síntomas más comunes son grietas, desprendimientos del recubrimiento, manchas de óxido y armaduras visibles. No obstante, para confirmar la carbonatación se realizan ensayos específicos como el test con fenolftaleína, que permite medir la profundidad del daño.

Sí, puede comprometer seriamente la durabilidad y seguridad estructural si no se trata a tiempo. La corrosión de las armaduras reduce la capacidad resistente del elemento estructural, lo que puede derivar en daños graves.

Las soluciones más habituales incluyen la eliminación del hormigón deteriorado, limpieza y pasivado de las armaduras, reposición con morteros de reparación estructural y aplicación de revestimientos protectores anticarbonatación.

Sí, mediante el uso de recubrimientos protectores, pinturas anticarbonatación y un correcto mantenimiento. También es clave garantizar un adecuado espesor de recubrimiento del acero en nuevas construcciones.

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