FAQ’S

Preguntas frecuentes

La única forma fiable de saberlo es mediante una inspección técnica. Un especialista evalúa el estado del techo, los materiales y posibles signos de deterioro estructural. Si existe sospecha de aluminosis u otro problema, se pueden realizar pruebas específicas para confirmarlo y determinar si es necesario aplicar un refuerzo estructural.

En la mayoría de los casos no es necesario desalojar la vivienda. Los trabajos se planifican para minimizar las molestias y permitir que la vivienda pueda seguir utilizándose con normalidad. Solo en situaciones muy concretas o puntuales podría recomendarse desalojar temporalmente alguna zona por seguridad durante ciertas fases de la instalación.

No. El refuerzo está diseñado para ocupar el mínimo espacio posible, por lo que la pérdida de altura suele ser muy reducida. En la mayoría de los casos apenas se percibe visualmente y no afecta al uso normal de la estancia. Además, siempre buscamos la solución que mantenga la mayor altura libre posible.

Nuestros sistemas de refuerzo están diseñados y calculados por técnicos especializados, utilizando materiales certificados y cumpliendo con la normativa estructural vigente. Cada intervención se estudia caso por caso y se ejecuta con control técnico durante todo el proceso, garantizando la estabilidad y la seguridad del edificio a largo plazo.